Reynosa
Por Oscar Díaz Salazar
Las magistradas de la magistrada candidata
Desde antes de iniciar el sexenio del gobernador Américo Villarreal, encontramos indicios de la influencia que tendría (hoy la tiene) la abogada Tania Contreras en el gobierno del Estado, y en todas las áreas de la administración y la vida pública que controla el titular del Poder Ejecutivo, en el uso de las facultades metaconstitucionales del gobernador en turno.
Me refiero al momento en que el gobernador electo Américo Villarreal estuvo en riesgo de ser impedido de asumir el cargo, cuando solicitó formalmente su regreso al Senado de la República, cancelando la licencia que le permitió cumplir con los requisitos legales para ser candidato a gobernador. Como luego dicen, no tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas, de que fue Tania Contreras quien le aconsejó reintegrarse al senado, para protegerse de los intentos de Cabeza de Vaca de “empapelarlo” e impedirle regresar a la Casa de gobierno, donde ya había residido antes.
Ya con el ameriquísmo instalado en el palacio de gobierno, la mera mera Licenciada dio muestras de su cercanía e influencia con el cardiólogo, al designar a todos y cada uno de los “Jurídicos” del gobierno, en todas las Secretarias, organismo públicos descentralizados, institutos, oficinas alternas etc. etc.
Esa poder para designar a todos los abogados al servicio del gobierno de Tamaulipas, en todas las áreas, en todos los municipios, en todas las dependencias, ese poder de facto, lo institucionalizó, y lo convirtió en poder “de jure”, como dicen los leguleyos, al cambiar la ley para que los Consejeros Jurídicos del Gobernador, cargo que tenía en ese tiempo la mera mera Licenciada, tuvieran facultades para nombrar a cuanto abogado aparece en los organigramas de la administración estatal.
Hago la reseña de historias que ya antes les había compartido, para dejar establecido que la mera mera Licenciada, quita y pone a los abogados del gobierno del Estado, y en esta ocasión cuando digo gobierno, me refiero a sus tres ordenes, tanto en el poder ejecutivo, el legislativo y en el judicial, a partir de la entrada en vigor de los tribunales y los juzgados del bienestar y de la acordeón.
De esos jueces y magistrados del bienestar y el acordeón, recién instalados en Tamaulipas, de ese grupo que contó con el apoyo, el visto bueno y la sororidad de la mera mera Licenciada, son las dos que están sujetas a investigación por haber obsequiado (sospecho que vendido) un amparo a mi Geño de oro para no ser extraditado a los yunaited esteits, donde lo requiere el Tio Sam.
Note usted que no son dos magistradas del pasado, de ese pasado corrupto, insensible, centavero, podrido, nefasto, reaccionario, elitista, mafioso, abusivo, enemigo del pueblo, rata y sanababiche… son dos magistradas nuevecitas y de paquete, de ese paquete que contó con la bendición de la mera mera Licenciada.