Ciudad Victoria
Por Carlos López Arriaga
Saldos del terremoto electoral
Cd. Victoria, Tam. Mejores tiempos ha vivido el Partido Acción Nacional en el estado de Coahuila, hoy derrotado nuevamente por el PRI y destripado por fuerzas opositoras que lo redujeron a su mínimo histórico.
El albiazul habría alcanzado solo 26 mil votos en un estado donde la alianza tricolor (PRI-UDC) obtuvo 684 mil sufragios. Proporción que dibuja la catástrofe. Por cada papeleta en favor del PAN, hubo 25 cruzadas por el PRI.
En porcentajes, el PAN se llevó (ver para creer) ¡el 2.16% de las votaciones!, contra el 55.02% de la aplanadora priísta. Peor que paliza, fue una masacre
En segundo lugar habría quedado la coalición MORENA-PT (325 mil) con el 26.2% de las simpatías, lo cual también debiera preocupar al partido guinda pues fue superado en proporción de dos a uno.
El MC quedó en tercero con 73 mil (5.88%). En cuarto el PVEM, con 32 mil (2.6%). El PAN aparece hasta el quinto sitio, con los números arriba referidos.
Más abajo se ubican cuatro opciones regionales como son: Ciudadanos Coahuilenses, México Avante, Unidad Democrática y Partido de la Revolución Coahuilense. (https://x.gd/bP6fR ).
Fuerzas menores que sin embargo reflejan la riqueza del mosaico político en dicha entidad, tierra natal de cinco presidentes, entre ellos MADERO y CARRANZA.
EL BASTIÓN
Caso único entre las 32 gubernaturas donde el PRI jamás ha sido derrotado. Es también el único de la frontera norte donde el PAN jamás ha gobernado, aunque lo ha intentado varias veces. Entre otras:
En 1999 cuando ANTONIO GARCÍA VILLA se trepó a la ola de la alternancia como opción real de poder. Fue superado por el tricolor ENRIQUE MARTÍNEZ Y MARTÍNEZ.
Y luego en 2005, donde JORGE ZERMEÑO INFANTE compitió con el apoyo presidencial de VICENTE FOX. Pese a ello, fue derrotado por HUMBERTO MOREIRA.
Otro momento estelar se ubicaría en 2017, cuando GUILLERMO ANAYA pierde en elección muy cerrada ante MIGUEL ÁNGEL RIQUELME. El proceso derivó en una larga batalla postelectoral que llegó hasta el Poder Judicial de la Federación. Lo cual no impidió el ascenso de RIQUELME.
Fue la ocasión más cercana que tuvo el PAN para romper la hegemonía priista en la entidad. El pico más alto cuando llegó a controlar alcaldías como Saltillo, Torreón y Monclova. Fuerza urbana que, sin embargo, no le alcanzó para conquistar ese estado, hasta hoy bastión inexpugnable del partido tricolor.
EL ANTECEDENTE
El actual gobernador MANOLO JIMÉNEZ es un ingeniero de familia empresarial que llegó al cargo en 2023 postulado por el PRI. Dato interesante, para ese año el panismo lucía tan debilitado que no pudo lanzar candidato propio y se sumó a la coalición denominada “Alianza Ciudadana por la Seguridad”, apoyando al abanderado tricolor, junto al PRD.
En ese 2023, quinto año del gobierno obradorista, todo indicaba que el gallo de MORENA sería el Subsecretario de Seguridad federal RICARDO MEJÍA BERDEJA, brazo derecho de ROSA ICELA RODRÍGUEZ.
Para su sorpresa, de última hora meten con calzador al senador ARMANDO GUADIANA, próspero empresario del carbón, amiguísimo de LÓPEZ OBRADOR. Ocurre le escisión, MEJÍA se lanza por el Partido del Trabajo.
Por su cuenta, la Unión Democrática, partido local fundado por el exlíder sindical de la UNAM EVARISTO PÉREZ ARREOLA, lanzaría nada menos que a su hijo, LENIN PÉREZ RIVERA, con lo cual la oferta electoral de las izquierdas se habría de partir en tres.
El resultado fue que ganó JIMÉNEZ con un contundente 56.95% del voto, frente al 21.39% de GUADIANA, el 13.3% de MEJÍA BERDEJA y el 5.99% de PÉREZ RIVERA.
LA RECIENTE
Este domingo se renovó el Congreso local, sus 16 butacas de mayoría y las 9 plurinominales. Proceso que podría ser visto como un examen al desempeño de MANOLO. En la víspera, las principales casas encuestadoras previeron una victoria cómoda del PRI.
Tres agencias consultadas (Rubrum, GobernArte y Electoralia) coincidían en ello, aunque ninguna esperaba un triunfo tan rotundo, carro completo incluido.
Si bien las mediciones se hicieron por distrito, en promedio Rubrum le habría dado al PRI una delantera entre 12 y 14%; mientras GobernArte la estimó del 10 al 12%, y Electoralia entre 8 y 11%. La ventaja final fue de 28%. Es decir: 55% contra 26%.
Las predicciones eran correctas, pero otros fueron los números. ¿Subestimaron al PRI?, ¿la movilización territorial fue superior a la esperada?, ¿los indecisos marcaron este proceso?
Igual pudo ocurrir que al desfondarse el PAN, sus antiguos votantes no migraron en bloque a MORENA. Se fueron al gobernante Partido Revolucionario Institucional. Dejo el balón en manos de los expertos; entre ellos, el paisano RICARDO GAMUNDI, director de Electoralia quien la noche del domingo se reportaba desde Saltillo.
Para el anecdotario, la debacle guinda ofrece una explicación a la salida abrupta de ANDY LÓPEZ, dos semanas antes de la elección, el 25 de mayo (https://x.gd/uZAD3 ), cuando renuncia a la cartera de Organización y a su misión especial en Coahuila
Hipótesis más lógica, frente a las teorías conspirativas que la achacaron a una presunta persecución gringa. Muy simple, se bajó del caballo (del partido y la contienda) cuando vio venir el derrumbe. Lo cual acaso resulte más aburrido, pero más fácil de creer.
Columnas anteriores:
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