Reynosa
Por Carlos G. Cortés García
CUANDO LOS “JEFES DE PRENSA”, QUE SE SIENTEN INTOCADOS, DESGRACIAN LA RELACIÓN DE LOS POLÍTICOS CON LOS MEDIOS
* Es muy triste que quienes deben de construir la relación con los medios de comunicación se sientan más que el propio político y, entonces, lo que deben construir lo desgracian. Así le está pasando a la Senadora Olga Sosa quien ha confiado su carrera en, Mario Rodríguez, un tipo al cual le falta experiencia y mano izquierda para tratar a los medios y, todo eso, va en contra de quien le paga por tenderle puentes con los informadores.
Ayer lunes por la mañana, recibí un correo electrónico con la síntesis nacional de noticias sobresalientes del día. Y entre toda la información, llamó mi atención una nota publicada por el periódico de circulación nacional, Uno más Uno: “EE. UU. investiga y califica a senadora de Morena como “narcopolítica”, cabeza que se publicó junto a una foto de la senadora tamaulipeca, Olga Patricia Sosa Ruiz.
La nota firmada por el reportero Rafael Ortiz da cuenta de que… “La Senadora de Morena, Olga Patricia Sosa Ruiz, levanta la voz y trata de intimidar con sus actitudes envalentonadas, al gobierno de Donald Trump, una vez que se ha dejado al descubierto que el Departamento de Seguridad Nacional de aquel país, ha iniciado las investigaciones pertinentes, en su contra, toda vez que las preliminares la ubican como integrante de grupos dedicados a la delincuencia organizada.
Mientras por un lado la senadora inculpada grita a los cuatro vientos que en México la soberanía se defiende de manera decidida y sin miedo, por el otro el Gobierno de Estados Unidos le ha fincado una ficha en donde la cataloga de Narcopolítica, y abre expediente de investigación para recabar suficiente información que la relaciona con el crimen organizado y más concretamente con el huachicol, por lo que ya las autoridades pertinentes han sido alertadas de que se debe tener una carpeta sólida, confiable, de manera que la senadora no tenga coartada por utilizar.
Convencida de que su posición no es nada privilegiada, la funcionaria ha emprendido una campaña de desprestigio en contra de las autoridades americanas, y hasta ha lanzado una advertencia que suena a "patadas de ahogada" cuando recorre la frontera para lanzar su advertencia: "la soberanía no se negocia".
El problema no es la frase, que puede convencer a los fieles seguidores de Morena, sino es el hecho de que no está en posición de querer intimidar, amedrentar o provocar a quien le ha lanzado acusaciones muy graves, y ha tomado la decisión de quitarle su visa mientras la investiga mesuradamente.
Los señalamientos que le hace Estados Unidos, así como otros frentes en México, no es para ponerse en posición desafiante. Estados Unidos advierte que la investigación está bien documentada, por lo que ha sido ubicada dentro de ese ecosistema que algunos analistas ya describen como la zona gris de la política mexicana: redes de poder donde lo institucional y lo irregular conviven con sospechosa normalidad.
Autoridades judiciales de Estados Unidos aseguran que su nombre aparece vinculado lo mismo al Huachicol, que a operaciones multimillonarias más que cuestionables en su entorno cercano.
La senadora de Morena por Tamaulipas, es investigada en Estados Unidos por presunto financiamiento político con recursos del huachicol fiscal, está relacionada con el Cártel del Golfo y redes de contrabando de combustible, y su nombre figura en una lista negra elaborada por el Departamento de Estado norteamericano, las acusaciones incluyen vínculos con el empresario asesinado Sergio Carmona, alias "El Rey del Huachicol", y la presunta utilización de recursos ilegales para financiar campañas electorales.
De acuerdo con las investigaciones recabadas, el esquema implicaría operaciones por más de 61 millones de pesos realizadas a través de Vector Casa de Bolsa, institución señalada por autoridades estadounidenses por presunto lavado de dinero, en los documentos presentados en la investigación, se mencionan transacciones realizadas por su madre y su tía durante el proceso electoral de 2022, cada una por montos superiores a los 30 millones de pesos.”
La nota evidentemente no fue reporteada por mí. Y eso debe quedar más que claro. Y no debo ni quiero colgarme medallas que no sean mías y menos robarme el trabajo periodístico de un compañero.
Lo que sí hice, fue mandarle un mensaje de whatsapp al que se desempeña como “jefe de prensa” de Olga Patricia Sosa Ruiz, Mario Rodríguez, para preguntarle qué sabía de esa publicación, y la respuesta que recibí fue un triste y frío “?”, lo que me hizo sentir el desprecio por alguien que no acostumbra aplaudirle a la Senadora por sus acciones políticas.
Posteriormente, le volví a preguntar a Mario si esa nota era real o era Fakenews…. O lo más actual “IA”, e intenté llamarle por teléfono y nada, silencio sepulcral, como haciéndome sentir el desprecio hacia mi trabajo.
Cómo antecedente, le diré que recién llegada Olga Sosa al Senado la topé en la Plaza del 15 Hidalgo y le pedí un café, el cual evidentemente yo le iba a invitar, a lo que Olga me contestó que me pusiera en contacto con Mario, a quien de inmediato le comenté y me puse a sus órdenes.
Pasaron los días, las semanas y los meses, hasta que un día, creo que lo puse hasta “la madre”, y entonces, de manera grosera me espetó que la agenda de la Señora Olga “la llevaban en el Senado”. Y pum, se cortó la comunicación hasta el día de ayer que este sujeto me mandó un frío “?”.
Y yo se, y me queda muy claro, que Olga sueña con ser Gobernadora de Tamaulipas, pero está claro también, que a mi forma de ver, Olga es una candidata perdedora: cuando busco llegar al Ayuntamiento de Tampico, el entonces candidato panista, Chucho Nader, la barrió y entonces Olga mordió el polvo y perdió.
En aquella memorable elección de junio de 2021, Chucho Nader derrotó a Olga Sosa, de acuerdo con el conteo oficial del Instituto Electoral de Tamaulipas, tras el conteo de las 440 casillas instaladas en el puerto, por 75,762 votos contra 52,476 sufragios, lo que destaca una diferencia de 23,286 votos. Una zapatería, según algunos observadores políticos, con más del 30% de las preferencias ciudadanas.
Además de la derrota, en su aventura como candidata a la alcaldía de Tampico, Olga sólo tiene “experiencia legislativa” que ofrecer y no “experiencia administrativa”, lo que limitará el análisis de cualquier ciudadano, dejando claro que al cargo al que aspira Olga le quedará grande y debemos empeñarnos los ciudadanos a que Tamaulipas mejore en aquellos servicios que hoy nos prestan las administraciones municipales y la estatal a los ciudadanos y ciudadanas.
Y queda claro que la administración de Tamaulipas del Dr. Américo Villarreal Anaya, ha trabajado muy duro en los últimos años y ha cumplido compromisos sociales y objetivos muy importantes en todos los importantes compromisos con los tamaulipecos, por lo que los ciudadanos no nos merecemos ir en reversa, como los cangrejos. Y yo pienso que con Olga no avanzaríamos por esa falta de experiencia administrativa y a lo mejor el estado caminaría para atrás. Eso es hoy. A lo mejor en más años veremos otro escenario.
¿Y todo esto por qué? Por la actitud mezquina y estúpida de un tipo que ya se siente despachando en la oficina de comunicación social del Gobierno de Tamaulipas, a partir del primero de octubre de 2028, y siente que puede brincar sobre los comunicadores y tratarlos como acostumbra. Y él, Mario Rodríguez, piensa que el cobrar en la nómina de la Senadora Olga Sosa y de “verse y sentirse” en la silla de Comunicación Social del tercer piso de palacio, es el que le da derecho a tratar a los medios con la punta de su fino zapatito, a pesar de que no se da cuenta del flaco favor y del daño que, poco a poco, le viene haciendo a su jefecita.
Ahí la denuncia. Ojalá y Olga Sosa se dé el tiempo de analizar el trabajo de este señor Mario Rodríguez, al que debe quedarle claro que “por favor, no me ayudes compadre”.
PD. 1. La dirigente estatal del Partido Morena en San Luis Potosí, Rita Ozalia Rodríguez Velázquez, sostuvo que si el Partido Verde Ecologista de México postula a un perfil diferente al de la Senadora Ruth González a la gubernatura, seguramente serían ellos los que encabezarían la coalición electoral en las elecciones locales de 2027 entre ambas fuerzas políticas y el Partido del Trabajo.
Peroooooooo, Rodríguez Velázquez, sobre el particular, comentó: “si en un momento dado hubiera otro prospecto, otro perfil del Partido Verde para la gubernatura, yo creo que igual y ellos serían los que fueran a la cabeza de la coalición” y rechazó que exista una “mala” relación con el PVEM a nivel local. Simplemente, no existe relación alguna entre ella y la dirigencia del Verde en San Luis Potosí “no es una relación ni buena ni mala, sino inexistente”. ¿Qué opinará el “Gallardismo”?
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