Ciudad Victoria
Por Melitón García de la Rosa
El nada confiable GATTAS y su jefe de tránsito…
Resulta paradójico que alguien, como el alcalde de Victoria, la capital de Tamaulipas, EDUARDO GATTAS despida a un funcionario de mediano pelo, argumentando que “se le perdió la confianza”, cuando 8 de cada 10 de sus mal gobernados no confían el ÉL.
Así es mis queridos boes, suena de risa loca, como si Niurka Marcos le dijera descarada a una bailarina por vestirse de manera provocativa, como si el propio GATTAS dijera: “aquel que le ponga la mano encima a una mujer no tiene perdón de Dios”, cuando denuncias y actuaciones legales lo pintan tal y como es.
El caso es que los victorenses y automovilistas de paso, por años, han sido objeto del abuso de los elementos de Tránsito Municipal, ya saben: la cuota, para el refresco, si le levanto la multa le sale más caro, si llamo la grúa hasta mañana va a poder recogerlo y muchas otras ‘linduras’ para aplicar “la mordida”.
El secreto a voces es que los tránsitos deben cumplir con una cuota de extorsiones, porque es el término correcto que se les debe dar a las mordidas, para que su jefe pueda cumplir con la exigencia del Alcalde, que porque hay gastos que no se pueden comprobar y de algún lado debe salir.
Total que ante el descrédito de GATTAS y claro de sus tránsitos, al morenista que quiere ser diputado federal el próximo año y luego candidato a gobernador en el 2028, se le ocurrió la idea de dejar de parecer el cabecilla de las extorsiones y convertirse en el héroe que pare con las mordidas de los tránsitos.
De pronto salió con la payasada de ‘supervisar’ los operativos, hacer La faramalla de ‘caerles de sorpresa’ y preguntarle a los ciudadanos en sus automóviles si el agente les había pedido moche.
Y entonces su equipo de prensa y los medios pagados de la capital dieron grandes espacios a la supervisión del alcalde a los agentes para evitar las extorsiones.
Hoy nos salió con la noticia de que destituyó al director operativo de Tránsito Municipal JOSÉ LUIS ARROYO por perdida de la confianza.
Según el alcalde las quejas ya eran muchas y por eso se actuó de inmediato que porque los victorenses merecen una autoridad que los proteja y respete.
A ver, Lalo GATTAS lleva cinco años ‘gobernando’ Victoria, cinco años bajo sospecha de que es el depositario, ganón o artífice de los moches de los tránsitos.
En los últimos dos años su prestigio cayó hasta el suelo, ha sido el peor alcalde de entre los que administran las capitales de todo México.
Una de las últimas encuestas, la de Massive Caller reveló que 7 de cada 10 victorenses reprueban la gestión de GATTAS.
Y el dato de la paradoja: 8 de cada 10 reveló que DESCONFIA de ÉL.
Es decir, que el alcalde en el que casi nadie confía, despidió al director operativo de tránsito por pérdida de la confianza.
¿Quién conociendo a Lalo GATTAS, sus nexos, sus antecedentes y voracidad va a creer que ARROYO operaba por iniciativa propia?, ¿qué papel juega, jugaba o va a jugar JAVIER CORDOBA el director general de Tránsito Municipal, a poco tampoco ÉL sabía de las extorsiones de su hasta hoy mano derecha?.
¿En verdad creerá GATTAS y compañía que los ciudadanos de Victoria son tan tontos para creer que ÉL encabeza una cruzada contra las mordidas y que es un héroe sin capa como se les quiere vender?