Reynosa
Por Pegaso
Brujo
Hay un chamán o brujo de Ghana que les está echando la sal a los equipos favoritos del Mundial de Futbol.
Nana Kwaku Bonsam, se llama el hechicero, y asegura que con sus poderes mágicos hará perder al poderoso equipo de Argentina y a su ariete Messi frente a un débil equipo de Cabo Verde, en el próximo juego que tendrán en los dieciseisavos de final.
Así, pues, este torneo no solo se juega a nivel de cancha, sino que hay entidades, potestades, espíritus y fuerzas místicas que intervienen constantemente a favor de unos y otros.
Esa sería una buena explicación, por ejemplo, para lo que está pasando con la selección mexicana, que llega a esta etapa con récord perfecto. Si el Mundial se hubiera definido ya, México sería campeón del mundo, porque lidera con 9 puntos.
Recordemos que hace apenas unas semanas, nuestro pitoniso de cabecera, Mohny Vidente anticipó que México obtendría el campeonato por primera vez en su historia y contra todo pronóstico serio.
Y hasta parece que las cosas están dando la razón a los charlatanes, porque los equipos más chafas están pasando por encima de las escuadras favoritas.
Yo, sin ser augur, arúspice, vate, astrólogo o cartomancista, sigo con mi predicción de que Portugal ganará este Mundial.
Solo basta ver las señales que mandan los señores del dinero para ver que este campeonato ha sido diseñado para que gane el equipo luso y que Cristiano Ronaldo sea reconocido como el GOAT (Greatest Of All Times, o en español, el más grande de todos los tiempos. La palabra GOAT, además, en inglés significa cabra. Por eso a los deportistas GOAT se les llama también “la cabra”).
Entonces, las élites han dado señales de que quieren hacer de Cristiano Ronaldo la verdadera “cabra” del futbol, superando a su eterno rival, Lionel Messi.
¿Pruebas? Ahí está la portada de The Economist, donde se ve claramente a un jugador vestido todo de rojo chutando el balón, o la predicción de Los Simpsons desde hace varios años, o los recurrentes juegos virales de las redes donde muestran unas canicas con las banderas de los países participantes y donde siempre, siempre, sale Portugal como ganador.
Basta ver lo que dicen las élites, y generalmente lo que dicen las élites es lo más probable que ocurra, porque hay mucho dinero, mucha manipulación y mucho poder en juego.
Pero no me digan nada. Mi predicción correrá la misma suerte que el resto de los augurios: Si tengo la razón y gana Portugal, todo mundo volteará hacia mi persona, Pegaso, y dirá que soy un excelente vidente con poderes místicos increíbles. Pero si no le atino, al día siguiente ya nadie se acordará de mis palabras y a estas se las llevará el viento.
Así es como funcionan las profecías y oráculos en la mente de la gente, por eso siguen siendo populares y por eso despiertan la fascinación entre los crédulos.
Solo basta uno o dos presuntos aciertos o ambiguas afirmaciones para hacerse de fama. El brujo ghanés, por ejemplo, dijo que en el mundial del 2014 hizo un hechizo llamado Kwaku Bonsam para lesionar a Cristiano Ronaldo y en el presente mundial “amarró” las piernas al goleador inglés Harry Kane, apodado “el huracán” -por la similitud de su nombre con esa palabra-, hechizo que a la postre permitió que su país, Ghana, obtuviera el valioso empate.
Qué mal que al Brujo Mayor de Catemaco ya se lo cargó el payaso, pero aún quedan infinidad de hechiceros por el rumbo de los Tuxtlas que pueden favorecer a la selección mexicana y hacer que ganen su siguiente partido.
Viene el refrán estilo Pegaso: “Permite que el orbe prosiga con su movimiento de traslación”. (Deja que el mundo ruede).