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Ciudad Victoria

Eduardo Gattás, Ayuntamiento de Ciudad Victoria

Hugo Reséndez: El delfín de un gobierno reprobado

Fecha de Publicación: Junio , 29 ,2026 | Tags: Eduardo Gattás, Ayuntamiento de Ciudad Victoria,

* El Ayuntamiento de Victoria fue reprobado por su desempeño en la cuenta pública 2024, desnudando la ineficacia de una administración más preocupada por la próxima elección que por cumplir en las calles.

Martín Díaz | Periodismo con Firma

Ciudad Victoria, Tam.- Para Eduardo "Lalo" Gattás, Ciudad Victoria parece vivir en el primer mundo. En su narrativa oficial no hay carencias, no hay crisis y el dinero alcanza para sostener una capital de vanguardia. Su discurso no es optimismo; es una burla para el victorense que todos los días sale a la calle y se encuentra con una realidad completamente diferente.

Durante meses, el Palacio Municipal operó bajo la cómoda premisa de que las denuncias por los baches monumentales, la deficiente recolección de basura y las colonias a oscuras eran simples "ataques en redes sociales" orquestados por la oposición.

La narrativa oficial terminó por desplomarse esta semana. El desastre dejó de ser una percepción ciudadana para convertirse en un señalamiento institucional.

La Comisión de Vigilancia del Congreso del Estado emitió un dictamen de no cumplimiento para la cuenta pública 2024 del Ayuntamiento de Victoria, con base en el informe técnico de la Auditoría Superior del Estado (ASE).

Y el problema no se reduce a un asunto administrativo o a la falta de "copias a color", como ha intentado minimizar el alcalde. La propia Auditoría concluyó que el desempeño del municipio en materia de política social y servicios públicos fue deficiente. En otras palabras: el dinero se ejerció, pero los resultados nunca llegaron. La ineficacia quedó oficialmente documentada.

Ese dato explica por qué miles de victorenses no necesitan leer un informe técnico para saber que algo anda mal. Basta recorrer la ciudad para encontrarse con calles destrozadas, servicios públicos insuficientes y una infraestructura que dista mucho de la ciudad modelo que presume el gobierno municipal.

Lo verdaderamente grave es que, mientras la Auditoría documenta este colapso operativo, en los pasillos del Palacio Municipal la prioridad no parece ser corregir el rumbo de la ciudad, sino encarrilar proyectos políticos.

El ejemplo más claro está en la Secretaría del Ayuntamiento, encabezada por Hugo Reséndez Silva. El funcionario, convertido en el "delfín" político de Eduardo Gattás, desde hace meses hizo públicas sus aspiraciones para buscar la candidatura a la Presidencia Municipal de Victoria.

No se trata de un actor ajeno a esta administración ni de un perfil que llegue a ofrecer un nuevo comienzo. Hugo Reséndez ha sido uno de los principales operadores políticos del gobierno municipal y hoy busca convertirse en su relevo. Por eso, la reprobación oficial del Ayuntamiento también alcanza al proyecto de continuidad que pretende representar.

La contradicción es difícil de justificar: mientras la autoridad fiscalizadora documenta un gobierno reprobado, desde el propio Ayuntamiento ya se impulsa la continuidad política de quienes formaron parte de esa misma administración.

El dictamen de no cumplimiento ya fue aprobado por la Comisión de Vigilancia, pero la verdadera prueba estará en el Pleno del Congreso. Ahí sabremos si los diputados respaldan el criterio técnico de la Auditoría Superior del Estado o si prevalecen los acuerdos políticos para amortiguar las consecuencias de una administración oficialmente reprobada.

Si la política social y los servicios públicos fueron calificados como deficientes por la autoridad fiscalizadora, el asunto no puede terminar en un simple trámite legislativo. Corresponde a las instancias competentes determinar si existen responsabilidades administrativas o legales derivadas de las observaciones formuladas.

En cualquier democracia seria, un gobierno oficialmente reprobado primero rinde cuentas y después piensa en la sucesión. En Victoria parece ocurrir exactamente al revés: mientras la administración enfrenta un dictamen de no cumplimiento, ya impulsa a su delfín para pedirles a los ciudadanos un nuevo voto de confianza.

Antes de hablar de continuidad, tendrían que explicar por qué la ciudad terminó oficialmente reprobada.

Ahí están los hechos. Que cada quién saque sus conclusiones.

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