Ciudad Victoria
POR I. GUADALUPE DÍAZ HERNÁNDEZ
CUANDO EL TABLERO EMPIEZA A MOVERSE
Mire usted...
En política hay renuncias que se anuncian con bombo y platillo. Otras se disfrazan de relevo administrativo. Y algunas más ni siquiera necesitan comunicado oficial para provocar un auténtico terremoto en los pasillos del poder.
Cuando quien sale no es un secretario cualquiera, sino el secretario particular del gobernador, las preguntas llegan mucho antes que las respuestas.
Eso es exactamente lo que ocurre con la salida de NORBERTO BARRÓN BARRAGÁN, confirmada por distintas fuentes políticas, y los fuertes rumores sobre un posible relevo de JACOBO BATARSE, han provocado un auténtico terremoto en los pasillos del poder."
Lo cierto es que en política la confianza vale más que cualquier nombramiento.
Cuando esa confianza se rompe...
No hay cargo que sobreviva.
"Hasta el momento, el Gobierno del Estado no ha emitido un comunicado oficial. Mientras la salida de BARRÓN es dada por un hecho en diversos círculos políticos, el caso de BATARSE sigue envuelto en versiones que apuntan a un posible relevo, sin confirmación oficial." Sin embargo, en los pasillos del poder circulan varias versiones. Unas hablan de problemas en la coordinación interna. Otras apuntan a deficiencias en la comunicación entre la Oficina del Gobernador, las dependencias estatales y los municipios. Incluso hay quienes aseguran que el famoso "teléfono descompuesto" terminó convirtiéndose en un serio problema para el funcionamiento del primer círculo del Ejecutivo.
¿Será?
Puede ser.
También puede no serlo.
Lo cierto es que los movimientos nunca ocurren por casualidad.
Mucho menos cuando se trata de dos funcionarios que despachaban prácticamente a unos cuantos metros del gobernador.
Una cosa es cambiar a un director.
Otra muy distinta es mover a quienes administraban la operación cotidiana de la oficina donde se toman las decisiones más importantes del estado.
Ora que...
El relevo también revive viejos señalamientos que desde hace tiempo acompañaban el nombre de NORBERTO BARRÓN. Versiones públicas lo relacionaron con episodios ocurridos durante el proceso electoral en Sinaloa, cuando RUBÉN ROCHA MOYA competía por la gubernatura y AMÉRICO VILLARREAL fungía como delegado especial de Morena en aquella entidad.
Incluso han vuelto a circular declaraciones realizadas en su momento por una exfuncionaria de Bienestar, quien habló de presuntas reuniones y de supuestos apoyos económicos durante aquella campaña.
Ahí están las versiones.
Ahí están las declaraciones.
Ahí permanecen también las preguntas.
Una cosa es que existan señalamientos públicos.
Otra muy distinta demostrar responsabilidades.
No conviene revolver ambas.
Pero tampoco hacer como que nunca existieron.
En ese sentido, la decisión del gobernador adquiere otra lectura.
No parece solamente un ajuste administrativo.
Parece un mensaje.
Un mensaje hacia adentro.
Y también hacia afuera.
Hacia adentro, porque deja claro que nadie debería sentirse indispensable dentro de la administración estatal.
Hacia afuera, porque ocurre justo cuando el ambiente político comienza a calentarse rumbo al 2027 y cuando diversos personajes ligados al entorno gubernamental permanecen bajo el escrutinio público, tanto en México como fuera del país.
Como si algo faltara...
La salida de Barrón coincide con una serie de movimientos que, poco a poco, empiezan a modificar el tablero del gobierno estatal.
Unos salen.
Otros llegan.
Otros, seguramente, ya comenzaron a revisar si su silla sigue teniendo nombre.
Así funciona la política.
Mientras unos interpretan los cambios como simples relevos administrativos, otros entienden perfectamente que los gobernadores rara vez comienzan a mover las piezas más cercanas cuando todo marcha sobre ruedas.
Digo...
Si el problema hubiera estado únicamente en la periferia, bastaba con cambiar a funcionarios de segundo nivel.
Pero cuando los movimientos alcanzan el despacho más próximo al titular del Ejecutivo...
La lectura política cambia por completo.
Al final, solamente AMÉRICO VILLARREAL ANAYA conoce las razones de fondo que motivaron estos relevos.
Lo demás son interpretaciones.
Algunas con mayor sustento que otras.
Pero todas nacen de una realidad imposible de ignorar.
Los gobernadores no suelen desprenderse de sus hombres de mayor confianza por un simple capricho.
Cuando comienzan a hacerlo...
Es porque entendieron que, a veces, la primera cirugía debe practicarse en el corazón del propio gobierno.
POR HOY ES TODO. LO DEMÁS SE LO CUENTO EN LA PRÓXIMA.
P.D.- Lo único cierto es que el tablero comenzó a moverse. La salida de NORBERTO BARRÓN ya provocó un reacomodo en el primer círculo del poder. Ahora, en los pasillos de Palacio, el rumor que más fuerte se escucha apunta hacia JACOBO BATARSE. Hasta el momento no existe confirmación oficial, pero cuando una versión logra recorrer con tanta velocidad los corredores del poder, difícilmente nace de la nada. Habrá que esperar si termina siendo solamente un rumor... o si en las próximas horas se convierte en otro movimiento dentro de la reestructura del gabinete. Porque una cosa quedó clara: la confianza ya empezó a pasar lista... y no todos parecen haber respondido "presente".
dlacapital@gmail.com