Reynosa
Por José Ángel Solorio Martínez
Corregir al fiscal general de Tamaulipas
A dos semanas del 4sesinato de Dafne, en los salones de la escuela militarizada Doenitz de ciudad Madero, Tamaulipas, México, la Procuraduría General de Justicia del estado, ha exhibido una profunda predilección por los dueños de la institución -y decenas de maestros y auxiliares implicados-, torciendo evidentemente la vara de la justicia.
Es decir: no existe la justicia pronta y expedita.
Tanto Estrellita como Jorge Luis Ponce Ortega, son tratados con algodones.
Se les tomó la declaración por zoom y el juicio se ha alargado sospechosamente. También se les protege de la prensa y de cientos de ciudadanos que siguen el caso con interés e indignación.
Tal parece que la autoridad, quiere constreñir la culpabilidad en Estrella y la jovencita Danna Yanina.
A Ponce Ortega, se le enjuiciará por el delito de feminicidio por omisión.
¿Y los múltiples -se sabe ahora con los testimonios de exalumnos- daños físicos sufridos por los estudiantes, entre los más graves ataques sexuales?
¿Y las torturas físicas y psicológicas?
¿Acaso no son delitos y por lo mismo punibles?
Las fiscalías, a juicio de los hechos, pretenden aislar y omitir todo un entorno criminal que rodeó por más de 25 años esa escuela del terror. Incluso la versallesca vestimenta de sus directivos, es una infracción legal según lo dijo el secretario de la defensa nacional, general Ricardo Trevilla.
¿Y los hermanos de Estrella?
¿Y el personal de la funeraria que manipuló en cuerpo de Dafne antes de que la autoridad emitiera un dictamen?
¿Cuál fue el personal médico que firmó la necropsia?
Siguen libres y no se sabe que existan órdenes de aprehensión.
Sin duda, ese dramático acontecimiento, se está convirtiendo en una de las crisis más graves de la administración del gobernador, Américo Villarreal Anaya. Crisis porque se ha manejado con una inoperancia incomprensible y por los efectos que está teniendo en la sociedad, que cada día ha transcurrido la investigación con escasos resultados, construye la certeza de que la impartición de justicia en Tamaulipas es letra muerta.
La irritación ciudadana, se ve lejos de apagarse.
En Tampico, Madero, Mante y Xicoténcatl, no paran las movilizaciones demandando justicia para Dafne y su atribulada familia.
La procuración de justicia, sin duda, será una de las penosas tareas incumplidas de esta administración.
En unas semanas, veremos cómo actúa el Poder Judicial, en su primera prueba de fuego.
Alguien debe corregirle la plana a la Fiscalía General de Justicia