Reynosa
Por Oscar Díaz Salazar
Informes
Sin un comunicado oficial que lo diga de manera explícita y clara, se sabe que el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, tiene la intención de asistir a 42 municipios del Estado, para acompañar a los presidentes municipales en las ceremonias de entrega del segundo informe de labores.
A casi todos los municipios asistirá el gobernador, en visitas de doctor, de entrada por salida, de muy breve estancia, y el casi que me impide escribir “a todos” sin más adjetivos, obedece a que en Río Bravo, por segunda ocasión, el presidente municipal, Miguel Ángel Almaraz Maldonado, no va a celebrar ceremonia alguna, ni sesión pública y solemne de Cabildo, o tal vez es que simplemente no invitó al gobernador.
El año pasado, el alcalde mostachón y guachicolero, grabó un video para compartirnos su opinión de que los informes eran un despilfarro, un evento intrascendente, un show de poco o nulo valor, y se atrevió a agregar la promesa de utilizar el dinero que se ahorraría al omitir una ceremonia para presentar su informe, en financiar las obras para dotar de alumbrado público el tramo de Palo Blanco, en la colindancia con Reynosa, hasta conectar con el libramiento ubicado en la periferia de la mancha urbana de la cabecera municipal.
Luego de un año de esa promesa, sabemos que no hubo ceremonia de informe, dudamos que exista un informe, esto es un documento que reseña el estado que guarda la administración municipal de Río Bravo, y también sabemos que fue puro pico eso del alumbrado, pues el tramo carretero sigue en penumbras y no hay arbotantes, cables ni lámparas que validen esa promesa de Almaraz.
Se entiende, se vale y tal vez se justifique omitir ceremonias propias de una tradición política que no tiene por qué respetar un gobernante emanado de la oposición. Pero presentar un informe es una obligación legal, así sea al Cabildo y en el Cabildo, y por supuesto ponerlo a disposición de los ciudadanos.
Desde luego que no es correcto justificar tus personalísimas decisiones con argumentos discutibles, y sobre todo con promesas que no se pretende cumplir.
Los mensajes alusivos al segundo informe de gobierno de Miguel Ángel Almaraz se podrían presumir en pendones instalados en los postes del alumbrado que (no ) existen en el acceso poniente, viniendo de Reynosa. Ese tramo permanece tan obscuro como la administración que preside el alcalde Almaraz.