Reynosa
Por Oscar Díaz Salazar
Panistas
Este día debió quedar formalizada la designación del ingeniero Raúl García Vivian como delegado del Partido Acción Nacional en Reynosa, lo que significa que hará funciones de presidente del comité directivo municipal, por designación.
La responsabilidad asignada al Ing. Vivian, el “fichaje” de Juanjo Salazar y Jorge García en Victoria, el retorno a la actividad política de Lety Salazar y Ramón Sampayo en Matamoros, la persistencia de Yalheel Abdalá en Nuevo Laredo, y el nombramiento de Chucho Nader como coordinador de “algo”, que le da el carácter de precandidato único a la presidencia municipal de Tampico, -replicando la estrategia de morena-, son indicadores del resurgimiento del PAN en Tamaulipas.
Las condiciones son propicias para que el Partido Acción Nacional triunfe en varios municipio de Tamaulipas y consiga una correlación de fuerzas más pareja respecto al partido en el gobierno, lo que significa que la elección de gobernador en 2028 no será un día de campo para morena y aliados.
Desde las filas albiazules hay confianza en recuperar Tampico, un tanto por la confianza que tienen los porteños en el ex alcalde Chucho Nader, y otra tanto, que más bien es mucho, por el pésimo desempeño de la hermana incómoda.
Desde la óptica de los panistas, la tercera (¿o cuarta?) es la vencida y esperan que el próximo año Yalheel Abdalá consiga derrotar a los Cantú Rosas, precisamente porque no habrá un Cantú Rosas en la boleta de presidente municipal.
Victoria es otro municipio que está presupuestado por los panistas para pintarse de azul y blanco. En la capital se complementa el pésimo trabajo del porro Gattas, la imagen del alcalde, su runfla y su parentela, con el reclutamiento de dos personajes del ámbito empresarial, que son bien vistos y que llevan varios años haciendo trabajo social y político, que no es lo mismo, ni es igual, pero que si están relacionados.
El lastre que representaba el ex gobernador Cabeza de Vaca, para la imagen del PAN, se ha atemperado con los años y pesa más en el ánimo del electorado, lo que hicieron o dejaron de hacer los que hoy gobiernan.
A como veo las cosas, siento que los de morena deberían de estar preocupados y ponerse a trabajar y gobernar bien. Lo peor que puede hacer un político es creerse de sus relatos construidos para ganar adeptos y dañar la imagen del adversarios, y lo digo porque no se ha demostrado que los de morena sean mejores, que tengan más compromiso con el pueblo, que no roban, que no traicionan, que no mienten, que no cobran moches, que no simulan que no aplican políticas de la derecha, que ni los panistas se atrevieron a implementar.