Ciudad Victoria
Por Javier Rosales Ortiz
NO LLORES POR MI….
RELATO 1.-Ese Lalo es un polémico y le gusta estar en el centro de atención desde hace cinco años que se sentó en la primera silla municipal, porque sabe que saludar, abrazar y desear bendiciones son como un ingrediente para todos aquellos victorenses que buscan contar con una figura que cumpla con lo prometido.
En todos sus eventos, en algunos acompañado por su señora esposa Lucy, el alcalde de Ciudad Victoria, Eduardo Gattas Báez, ha demostrado que tiene poder, potencia, energía y fuerza, o sea que es “power” y que no espera a que lo busquen, más bien él va a los sitios indicados.
En su más reciente declaración, el munícipe dijo que se va de la alcaldía con la frente en alto, con la conciencia tranquila y que no les robo a los victorenses, e inclusive que se quedó sin recursos personales por darle todo a la ciudadanía, al grado de que no tiene ni para comer.
Eso levanto una ola de opiniones a favor y también en contra en las redes sociales, consciente él que es la ciudadanía la que debe juzgar los resultados de su administración.
Se le ve en los tianguis, en las avenidas, en las taquerías saboreando los ricos guisos, rodeado por ciudadanos que lo más que piden es estar cerca de una figura que escuche con calma y con atención los problemas que padece cada colonia de Ciudad Victoria.
Acompañado por su equipo, palabras van, palabras vienen, y el alcalde con esa ronca voz ordena y dispone, y el problema más delicado que escucha por todos lados es lo relativo a los baches y la crueldad con la que algunas veces la naturaleza trata a la capital de Tamaulipas.
Viví en el Distrito Federal durante diez años como estudiante universitario y desde las ventanillas del metro o del transporte público observe que no había baches visibles por causa de las lluvias, pero ahora –según manejan los medios televisivos nacionales-, ese problema se ha convertido en peligroso, porque contra la naturaleza no se pueda luchar.
Victoria no es la excepción y que bien lo dijo un amigo para describir una nota de ocho en un medio local: “Benditas lluvias. Malditos baches”.
A Lalo nada lo detiene y estoy seguro que cuando se vaya va a entonar una frase de la canción argentina: “No llores por mi”,
Ojala que Nacha Guevara, no se moleste conmigo.
RELATO 2.-Si se habla de aspectos culturales, se ve bien la Feria del Libro de la UAT, porque reúne a escritores, artistas y talentos importantes, lo que es esencial para el rector, Dámaso Anaya Alvarado, quien es muy afecto a abrir espacios para apoyar a las nuevas generaciones.
Junto con la Radio UAT, TV UAT y otros espacios la máxima autoridad universitaria abre este impulso para que los jóvenes se interesen por la literatura, el arte y la cultura, en esta feria 2026 que se da en Tampico.
Esto se va a extender a más municipios de Tamaulipas en distintas ediciones, por lo que la UAT ya prepara el escenario.
Y sí, se nota interés por parte de la juventud universitaria, que no le pone atención, ignora, las cosas vanas que congestionan a las redes sociales.
La UAT está en todo y esto, no podía faltar.
Correo electrónico: tecnico.lobo1@gmail.com